Con motivo del reconocimiento recibido por Conquistadores en el Nuevo Mundo en la Bologna Childrens Book Fair, rescato fragmentos del texto de presentación del libro que leí en el Gimnasio Moderno de Bogotá

Conquistadores en el Nuevo Mundo no es un libro pensado, fue apareciendo silenciosamente mientras avanzaba en la redacción de La demasiada realidad, es un libro marginal, literalmente, la información que lo hizo posible había quedado registrada en los márgenes de los libros consultados y en los de las hojas de los cuadernos manuscritos que guardan el primer original de La demasiada realidad.

Conquistadores no era todavía texto cuando Pep Carrió me presentó una colección de figuras construidas por él mismo con restos de maderas y metales, y me propuso escribir algo a propósito para su publicación inmediata en un blog. Las figuras, más de veinte, representaban todas rostros, podría decirse que son retratos. Las vi por primera vez en la pantalla de un ordenador y tuve una iluminación súbita, una revelación de las que se dan muy de tarde en tarde: esas caras eran las de los conquistadores. En el acto, puse nombre a cada una de las caras y añadí una breve frase que relataba un sucedido: Juan Serrano, al que comió el tigre; Benito Rosal, que se salvó del terremoto y una niña negra con él; Custodio Hernández, que le cortó la cabeza a Lope de Aguirre; así hasta veinte y tantas.

http://www.revistaarcadia.com/libros/articulo/feria-bolonia-tragaluz-recibe-premio-libro-infantil-conquistadores-en-el-nuevo-mundo/47306

http://www.eltiempo.com/colombia/medellin/conquistadores-en-el-nuevo-mundo-un-libro-para-no-olvidar-conquista-espanola-narrada-en-anecdotas/16521069